El Deportivo Alavés continúa demostrando su ambición en la Copa del Rey tras imponerse por 2-0 al Rayo Vallecano en un vibrante encuentro disputado en Mendizorroza. Con goles de Toni Martínez y Carlos Vicente, el conjunto vasco selló su pase a los cuartos de final y mantiene intactas las opciones de seguir avanzando en el torneo, mostrando un equipo sólido y muy concentrado tanto en defensa como en ataque.
El partido comenzó con un ritmo intenso, con ambos equipos buscando tomar la iniciativa desde los primeros minutos. El Alavés, decidido a controlar el juego en casa, intentó hilvanar jugadas rápidas por las bandas, con Youssef y Calebe como principales generadores de peligro. Por su parte, el Rayo Vallecano apostó por transiciones rápidas y juego directo, buscando sorprender a la zaga local con balones largos hacia Nteka y Camello.
Toni Martínez abre el marcador tras una pérdida del Rayo
La segunda mitad trajo la apertura del marcador. En el minuto 49, tras una pérdida de balón del Rayo Vallecano en la salida, Mañas se internó en el área y asistió a Toni Martínez, quien en posición acrobática batió al portero Cárdenas. El gol levantó a la afición de Mendizorroza y puso al Alavés en control total del partido, obligando al Rayo a replantear su estrategia.
Desde ese momento, el equipo local manejó los tiempos del juego con una defensa ordenada y ataques medidos. La actuación de Toni Martínez fue determinante, demostrando calidad en el remate y visión para anticiparse a los errores defensivos del rival. Este tanto no solo significó ventaja en el marcador, sino también un impulso anímico que el Alavés aprovechó para aumentar la presión sobre el Rayo Vallecano.
Carlos Vicente sentencia con un gol polémico
El segundo gol llegó en los minutos finales del partido y estuvo protagonizado por Carlos Vicente. En el minuto 89, tras un error del portero Cárdenas, Vicente aprovechó un rebote dentro del área y envió el balón al fondo de la red. Esta acción, que sentenció el encuentro, generó cierta polémica entre la afición visitante, pero el árbitro validó el tanto, confirmando la victoria del Alavés y asegurando el pase a los cuartos de final.
El gol de Carlos Vicente también reflejó la efectividad del conjunto vasco para aprovechar cada oportunidad, incluso en situaciones de alta presión. La combinación de orden táctico y calidad individual permitió al Alavés cerrar un partido que, hasta ese momento, se había mostrado muy equilibrado y disputado.
Defensa sólida y actuaciones destacadas
El partido fue testigo de una defensa organizada por parte del Alavés. Raúl Fernández, el portero local, realizó varias paradas decisivas, incluyendo un remate a quemarropa de Fran Pérez en la primera mitad que pudo haber cambiado el rumbo del partido. Además, la coordinación de Protesoni y Lejeune fue clave para neutralizar las incursiones de Nteka y Álvaro García, evitando que el Rayo se acercara con claridad a la portería local.
El compromiso defensivo del equipo quedó demostrado en cada acción, incluso cuando el Rayo intentó ataques por las bandas o combinaciones rápidas en el centro del campo. La solidez de la zaga y la capacidad de anticipación de los defensores fueron determinantes para mantener la ventaja hasta el pitido final.
Cambios estratégicos y tarjetas decisivas
El encuentro también se vio marcado por decisiones tácticas y arbitrales que influyeron en el desarrollo del partido. El Rayo Vallecano sufrió la expulsión directa de Isi en el minuto 70, lo que complicó sus opciones de remontar. Por su parte, el Alavés realizó cambios estratégicos con la entrada de Guridi, Aleñá y Carlos Vicente, quienes aportaron frescura y control en los momentos finales, asegurando la posesión y las oportunidades de gol.
Además, algunas tarjetas amarillas y faltas significativas, como la acción de Óscar Valentín que provocó sangrado nasal, marcaron la intensidad del encuentro y demostraron que el partido fue físico y muy disputado en cada zona del campo.
Próximos retos para el Alavés en la Copa del Rey
Con la victoria, el Alavés se instala en los cuartos de final de la Copa del Rey, reafirmando su deseo de avanzar en el torneo. El equipo deberá mantener esta intensidad y concentración en sus próximos encuentros, tanto en Copa como en Liga, para seguir consolidando su posición. La combinación de defensa sólida, ataques efectivos y cambios estratégicos exitosos le otorgan al conjunto vasco una ventaja competitiva de cara a los próximos retos.
El camino del Alavés en la Copa del Rey continúa siendo un ejemplo de determinación y resiliencia. Con jugadores clave como Toni Martínez y Carlos Vicente en gran forma, y un cuerpo técnico que sabe gestionar los momentos críticos de los partidos, el equipo se postula como un rival difícil de vencer para cualquier oponente.
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