Barcelona 82-89 La Laguna Tenerife: el Palau cae y se frena la racha perfecta de Pascual

El La Laguna Tenerife asaltó el Palau Blaugrana y puso fin al pleno de victorias del Barcelona en la Liga Endesa desde la llegada de Xavi Pascual al banquillo. El conjunto azulgrana, que acumulaba diez triunfos consecutivos, se vio superado por un rival que supo resistir, remontar y golpear en el momento justo para llevarse el partido por 82-89.

El equipo insular repitió triunfo en Barcelona por segundo año consecutivo y certificó además su clasificación para la Copa del Rey, culminando una segunda mitad de enorme solidez.

Un intercambio de golpes con mucho en juego

El encuentro arrancó con ritmo alto y tensión competitiva. El Barça, que todavía buscaba asegurar su condición de cabeza de serie en la Copa, salió decidido a imponer su ley desde el perímetro. Kevin Punter y el acierto exterior marcaron el paso inicial de los locales.

La respuesta tinerfeña no tardó en llegar. Giorgi Shermadini comenzó a dominar la pintura con su habitual eficacia cerca del aro, sosteniendo a los suyos en los primeros compases. Cuando el georgiano tomó asiento, Fran Guerra asumió el protagonismo interior, castigando con ganchos y juego físico que desajustó la defensa azulgrana.

Un parcial visitante de 0-11 en el arranque del segundo cuarto permitió a La Laguna abrir brecha (17-25), obligando al Barça a reaccionar.

El vendaval azulgrana antes del descanso

La respuesta local fue contundente. Con Norris encendido —anotando nueve puntos desde el triple en el segundo cuarto— y una notable subida en intensidad defensiva, el Barcelona cambió el tono del partido. El resultado fue un demoledor parcial de 21-2 que volteó el marcador y encendió al Palau.

La circulación fue más fluida, el uno contra uno más agresivo y el ritmo claramente favorable a los de Pascual. Al descanso, el electrónico reflejaba un 45-36 que parecía consolidar la remontada azulgrana.

Tenerife resiste y vuelve a creer

Tras el paso por vestuarios, el equipo de Txus Vidorreta mostró otra cara. Sin precipitarse, apostó por una defensa más cerrada y un ataque más paciente. El Barça mantuvo la ventaja durante varios minutos, apoyado en el trabajo de Vesely y el liderazgo puntual de Punter, pero la energía comenzó a disminuir.

El desgaste del tercer partido semanal empezó a notarse en las piernas locales. La Laguna lo detectó y lo explotó. Con una defensa que obligó al Barcelona a sumar muchos puntos desde el tiro libre y con Shermadini creciendo en confianza, la diferencia se redujo hasta el 64-62 al final del tercer cuarto.

La tensión se hizo evidente en acciones falladas poco habituales y en decisiones apresuradas bajo el aro.

Un último cuarto de carácter visitante

El desenlace fue una demostración de madurez competitiva del conjunto insular. Giedraitis adelantó a los suyos mediado el último cuarto (70-71) y el partido entró en una fase de máxima igualdad.

Como tantas veces, Punter apareció con un triple para frenar el parcial adverso, y el Palau empujó con más de 5.000 aficionados intentando sostener a su equipo. Sin embargo, Tenerife no perdió la calma.

A falta de un minuto, una acción revisada permitió a Punter disponer de tres tiros libres para igualar el marcador (82-82). Todo parecía encaminado a un final ajustado, pero ahí emergió la conexión clave del partido.

La sociedad Huertas-Shermadini decide

En el momento decisivo, la experiencia marcó diferencias. Shermadini anotó la canasta que volvió a poner por delante a Tenerife, y Marcelinho Huertas, con su serenidad habitual, cerró el encuentro desde la línea de tiros libres.

El 82-89 final confirmó la remontada visitante y cortó la racha inmaculada de Pascual en Liga Endesa. A pesar del tropiezo, la derrota del UCAM Murcia garantiza al Barcelona la condición de cabeza de serie en la Copa del Rey.

Claves del Barcelona vs La Laguna Tenerife

El partido dejó varios elementos determinantes:

  • Dominio interior de Shermadini y Guerra, fundamentales en la remontada.
  • Parcial decisivo del segundo cuarto a favor del Barça, que no tuvo continuidad.
  • Desgaste físico azulgrana en el tramo final.
  • Gestión emocional y experiencia visitante en los minutos decisivos.

La Laguna Tenerife demostró personalidad y oficio para ganar en una de las canchas más exigentes del campeonato. El Barça, por su parte, comprobó que mantener el ritmo competitivo semana tras semana exige algo más que talento: también requiere frescura y precisión en los detalles.

En el Palau se frenó una racha, pero la Liga Endesa dejó claro que la pelea por el título sigue completamente abierta.

En otras noticias de la NBA

Deja un comentario