La temporada 2025-26 de la NBA ya tiene una marca imborrable. Kon Knueppel ha establecido un nuevo récord de triples anotados por un jugador en su año de debut, alcanzando los 209 aciertos desde el perímetro en apenas 59 partidos. El escolta de los Charlotte Hornets supera así la anterior marca de 206 triples, fijada por Keegan Murray en 2023. Lo que era cuestión de tiempo terminó convirtiéndose en espectáculo. Y lo hizo con una actuación brillante que ya forma parte de la historia reciente de la liga. Una noche para la historia en Indiana por Knueppel El escenario elegido para romper la marca fue Indiana. Knueppel arrancó el encuentro necesitando seis triples para superar el registro de Murray. Aunque su capacidad anotadora hacía inevitable seguir de cerca su rendimiento, pocos anticipaban que el récord caería tan pronto. El primer cuarto cambió la narrativa. En apenas minuto y medio, el escolta convirtió tres lanzamientos consecutivos, dejando claro que la noche podía ser especial. Antes del descanso ya había sumado cinco aciertos, situándose a un solo triple de igualar la cifra histórica. El momento definitivo llegó a falta de un minuto para cerrar el tercer cuarto. Tras recibir un pase de Sion James, dejó atrás a Kam Jones con una finta y lanzó desde el perímetro con la naturalidad que ha definido su curso. El balón atravesó la red y la historia quedó escrita. Liberado de la presión, Knueppel añadió dos triples más, cerrando la noche con ocho aciertos e igualando su mejor marca personal. Humildad tras el récord de Knueppel Lejos de centrarse en la hazaña individual, el rookie destacó el trabajo colectivo tras el partido. “Se trata de tomar siempre la decisión correcta. Mis compañeros están poniendo buenos bloqueos y ayudándome a recibir en buena posición. También los entrenadores. Yo solo estoy intentando hacer lo correcto para el equipo”, afirmó. Incluso admitió que no era plenamente consciente del momento exacto en que había superado el récord. “Sinceramente, pensaba que me hacían falta siete triples”, comentó entre risas. La naturalidad con la que asumió la gesta refleja la mentalidad de un jugador que parece no sentir el peso de las expectativas. Más rápido que nadie Lo más impactante no es únicamente que haya superado la marca de Keegan Murray, sino la velocidad con la que lo ha hecho. Murray necesitó 80 partidos para alcanzar los 206 triples en su temporada de debut; Knueppel lo ha logrado en solo 59. El ritmo de 3,5 triples por partido lo sitúa en una dimensión estadística excepcional para un rookie. De mantener esta progresión y su casi perfecta disponibilidad —apenas se ha perdido un encuentro— podría cerrar la temporada en torno a los 280 triples. Esa cifra no solo sería histórica entre debutantes, sino que lo colocaría entre las 15 o 20 mejores campañas de todos los tiempos en volumen de triples convertidos en una sola temporada de la NBA. Máximo triplista de la temporada El impacto del escolta de los Charlotte Hornets no se limita al contexto rookie. Actualmente lidera la clasificación global de triples anotados en la liga, superando por 18 aciertos a dos referentes como Tyrese Maxey y Donovan Mitchell, ambos con 191 conversiones. En cuanto al promedio por partido, solo dos nombres superan su cadencia anotadora: Stephen Curry y Luka Doncic. Compartir estadística con dos de los mayores generadores ofensivos del baloncesto contemporáneo ilustra la magnitud de su rendimiento. Para una franquicia en proceso de crecimiento como los Hornets, contar con un tirador de este calibre supone un pilar estratégico alrededor del cual construir. Un cambio de paradigma en Charlotte El rendimiento de Knueppel redefine el panorama ofensivo del equipo. Su capacidad para abrir el campo obliga a las defensas a ajustar marcas y genera espacios que benefician al resto de la rotación. No se trata únicamente de volumen, sino de eficiencia y lectura del juego. La evolución del rookie también responde a un contexto táctico que potencia el lanzamiento exterior. Charlotte ha apostado por un sistema que prioriza la circulación rápida y el spacing, maximizando el impacto de su tirador estrella. ¿Hasta dónde puede llegar? La gran incógnita ahora es el techo. Si mantiene su salud y continuidad, la proyección apunta a cifras inéditas para un debutante. Superar la barrera de los 270 o incluso 280 triples no parece descabellado. En una liga donde el tiro exterior marca la diferencia competitiva, la irrupción de Kon Knueppel añade un nuevo protagonista a la conversación. No solo ha batido un récord; ha redefinido las expectativas sobre lo que puede lograr un rookie en la NBA moderna. La temporada aún no ha terminado, y el contador sigue en marcha. Comparte esto:Entrada Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Relacionado Navegación de entradas Luka falla en el momento decisivo y los Lakers caen ante Orlando en un final que deja dudas Crisis de los Chicago Bulls en febrero: el peor mes de su historia en la NBA