El Real Sociedad vs Osasuna terminó con una convincente victoria 3-1 del conjunto donostiarra, en un partido en el que el equipo local mostró superioridad durante gran parte del encuentro. Con goles de Mikel Oyarzabal y Gonçalo Guedes, la Real Sociedad encarriló el duelo desde la primera parte y supo administrar la ventaja ante un Osasuna que reaccionó demasiado tarde. El triunfo refuerza la confianza del equipo vasco y confirma su buen momento en LaLiga, mientras que Osasuna intentó competir pero nunca logró imponer su juego con continuidad. Oyarzabal abre el marcador desde el punto de penalti El partido comenzó con ambos equipos buscando el control del balón, aunque la Real Sociedad fue ganando protagonismo con el paso de los minutos. Las primeras ocasiones llegaron por medio de Ander Barrenetxea y Beñat Turrientes, que obligaron a la defensa navarra a mantenerse muy atenta. El momento clave llegó en el minuto 22, cuando una mano dentro del área de Enzo Boyomo fue señalada como penalti tras la revisión arbitral. El encargado de ejecutar la pena máxima fue Mikel Oyarzabal, capitán de la Real Sociedad, que definió con precisión para colocar el 1-0. El gol reforzó el dominio del conjunto local, que mantuvo la presión ofensiva buscando ampliar la ventaja antes del descanso. Gonçalo Guedes amplía la ventaja con un gran disparo El segundo gol llegó apenas unos minutos después. En el minuto 28, Gonçalo Guedes recibió un balón en la frontal del área tras una buena acción de Beñat Turrientes y sacó un disparo potente y colocado que terminó entrando junto al palo. El 2-0 reflejaba el dominio del equipo dirigido por la Real Sociedad, que estaba controlando tanto la posesión como las llegadas al área rival. Osasuna intentó reaccionar con algunas aproximaciones peligrosas. Víctor Muñoz incluso llegó a estrellar un remate en el poste, una de las oportunidades más claras del conjunto visitante durante la primera mitad. A pesar de ese aviso, la Real Sociedad mantuvo la ventaja hasta el descanso. La Real Sociedad sentencia tras el descanso En la segunda parte, Osasuna salió con una actitud más ofensiva intentando reducir la diferencia en el marcador. Sin embargo, la Real Sociedad volvió a golpear en el momento justo. En el minuto 52 apareció nuevamente Gonçalo Guedes, quien firmó su segundo gol del partido con un espectacular remate desde el interior del área que se coló en la escuadra. El 3-0 dejó el partido muy encarrilado para el equipo donostiarra, que siguió generando ocasiones mediante las combinaciones de Carlos Soler, Barrenetxea y Sergio Gómez. Osasuna reacciona, pero demasiado tarde El conjunto navarro no bajó los brazos y siguió buscando el gol que le permitiera recortar distancias. Ante Budimir, Aimar Oroz y Moi Gómez protagonizaron algunas llegadas peligrosas, especialmente en jugadas a balón parado. Finalmente, el premio llegó en el minuto 77. Víctor Muñoz aprovechó una acción ofensiva y sacó un gran disparo desde un ángulo complicado que terminó entrando por la escuadra, estableciendo el 3-1. El gol devolvió algo de emoción al partido, aunque el tiempo restante no fue suficiente para que Osasuna pudiera completar la remontada. Un triunfo sólido para la Real Sociedad En los minutos finales, la Real Sociedad controló el ritmo del partido y evitó que Osasuna generara demasiado peligro. Aunque hubo algunos intentos aislados, el equipo local defendió con orden y aseguró la victoria. El 3-1 final confirma la buena actuación del conjunto donostiarra, que mostró eficacia ofensiva, solidez defensiva y capacidad para gestionar el partido tras conseguir la ventaja. Para Osasuna, el encuentro deja algunos aspectos positivos en su reacción final, pero también evidencia las dificultades que tuvo el equipo para frenar el ritmo de la Real Sociedad durante gran parte del encuentro. Comparte esto:Entrada Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Relacionado Navegación de entradas Betis rescata un empate ante el Celta en un final de máxima presión en el Villamarín