Málaga

El Málaga CF firmó una victoria trabajada y sufrida ante el Ceuta (2-1) en un encuentro intenso, marcado por los penaltis, la presión constante y un tramo final de máxima emoción. Los blanquiazules supieron rehacerse de un inicio adverso para sumar tres puntos clave gracias al protagonismo de Chupe, autor de los dos goles malaguistas, y a una segunda parte de resistencia defensiva.

El partido comenzó con un Ceuta muy enchufado, que sorprendió al conjunto local en los primeros compases. Apenas corría el minuto 3 cuando Kuki Zalazar adelantó a los visitantes con un certero remate de cabeza tras un saque de esquina, silenciando momentáneamente La Rosaleda. El gol tempranero obligó al Málaga a cambiar el guion y asumir el control del balón desde muy pronto.

Dominio malaguista y reacción antes del descanso

Tras el golpe inicial, el Málaga CF comenzó a generar ocasiones con David Larrubia, Joaquín Muñoz y Rafita, encontrándose una y otra vez con la defensa ceutí y con un inspirado Guille Vallejo bajo palos. El equipo local acumuló córners y llegadas, pero el gol se resistía.

La insistencia tuvo premio en el tramo final de la primera parte. En el minuto 42, Chupe fue derribado dentro del área y el colegiado señaló penalti. El propio delantero asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima con frialdad para poner el 1-1. Lejos de conformarse, el Málaga mantuvo el empuje y, ya en el 45+1’, Chupe volvió a aparecer para firmar el 2-1, culminando una jugada dentro del área con un remate ajustado al palo.

El descanso llegó con ventaja local y con la sensación de que el partido seguía abierto y cargado de tensión.

Una segunda parte de alternativas y nervios

Tras el paso por vestuarios, el Ceuta adelantó líneas y buscó el empate con mayor agresividad. Los visitantes dispusieron de varias llegadas peligrosas, especialmente a balón parado, mientras el Málaga trataba de sentenciar a la contra. El ritmo se volvió más físico y las faltas comenzaron a acumularse, reflejo de la importancia del resultado.

Uno de los momentos clave llegó en el minuto 69, cuando el Málaga dispuso de un segundo penalti tras otra acción sobre Chupe. Sin embargo, esta vez Vallejo adivinó el lanzamiento y evitó el 3-1, dando vida al Ceuta para el tramo final. El fallo mantuvo la incertidumbre y elevó la tensión en el estadio.

A partir de ahí, el partido se convirtió en un intercambio de golpes, con ocasiones para ambos equipos. Juanto Ortuño rozó el empate para los visitantes, mientras Carlos Puga y Adrián Niño estuvieron cerca de ampliar la ventaja malaguista.

Resistencia final y tres puntos vitales

Los últimos minutos fueron de máxima intensidad, con el Ceuta volcado al ataque y el Málaga defendiendo con orden y sacrificio. El equipo blanquiazul supo cerrar espacios, gestionar el tiempo añadido y resistir los centros y córners visitantes hasta el pitido final.

Con esta victoria por 2-1, el Málaga CF suma tres puntos fundamentales que refuerzan su confianza y confirman su capacidad de reacción ante la adversidad. El doblete de Chupe fue decisivo, no solo por los goles, sino por su constante amenaza y protagonismo ofensivo.

El Ceuta, por su parte, dejó una imagen competitiva, especialmente en la segunda mitad, pero pagó caro su falta de acierto en los momentos clave. La Rosaleda celebró una victoria sufrida, de esas que marcan carácter y refuerzan el camino del equipo en la temporada.

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