Newell’s

Newell’s Old Boys e Independiente igualaron 1-1 en un partido intenso, cargado de fricción y emociones hasta el último suspiro. Gabriel Ávalos adelantó al Rojo en la primera mitad y Michael Hoyos, a los 89 minutos, firmó el empate para la Lepra con un cabezazo que desató el grito en el Coloso Marcelo Bielsa.

El encuentro tuvo de todo: goles, polémicas, tarjetas amarillas, lesiones y un cierre dramático que mantuvo la incertidumbre hasta el pitazo final.

Primer tiempo: golpea Independiente a Newell’s

El arranque fue dinámico, con ambos equipos buscando profundidad por las bandas. Newell’s insinuó primero con un remate alto de Jerónimo Gómez Mattar y un cabezazo desviado de Matías Cóccaro, pero Independiente respondió con presión y transiciones rápidas.

A los 25 minutos, Rodrigo Fernández Cedrés estuvo cerca con un disparo que rozó el travesaño tras un córner. Ese aviso fue el preludio del gol. A los 34’, luego de una jugada que incluyó una intervención previa de Matías Abaldo, Gabriel Ávalos capturó el balón en el área y definió con la derecha para el 0-1.

El tanto le dio mayor tranquilidad al equipo visitante, que supo administrar la ventaja en un tramo final de la primera parte cargado de infracciones y tarjetas. Kevin Lomónaco y Lautaro Millán fueron amonestados en Independiente, mientras que Martín Luciano vio la amarilla en Newell’s. El descanso llegó con el Rojo arriba y la sensación de eficacia en los metros finales.

Reacción leprosa de Newell’s en el complemento

En el inicio del segundo tiempo, Newell’s movió el banco y buscó mayor peso ofensivo. El ingreso de Walter Núñez y luego el de Michael Hoyos le dieron más presencia en el área rival. La Lepra adelantó líneas y comenzó a acumular situaciones, sobre todo a través de centros y pelotas detenidas.

Saúl Salcedo tuvo dos cabezazos claros, uno controlado por Rodrigo Rey y otro que se fue apenas desviado. Armando Méndez también probó desde buena posición, pero sin precisión. Independiente, por su parte, intentó lastimar de contra: Lautaro Millán y Gabriel Ávalos exigieron desde media distancia, aunque sin éxito.

El partido se volvió cortado, con reiteradas faltas y varias interrupciones por lesiones. Rodrigo Fernández Cedrés fue amonestado en la visita, mientras que Matías Cóccaro vio la amarilla en el local por juego peligroso. Los cambios refrescaron energías, pero también fragmentaron el ritmo.

Un final electrizante

Cuando el reloj marcaba 89 minutos y parecía que Independiente se llevaba los tres puntos, llegó la igualdad. Tras un tiro de esquina desde la derecha, Walter Núñez peinó el balón en el primer palo y Michael Hoyos apareció en el centro del área para conectar un cabezazo bajo, ajustado junto al palo izquierdo. Imposible para Rey. El 1-1 desató la euforia rojinegra.

El tramo final fue puro nervio. El árbitro añadió cinco minutos y Newell’s se lanzó decidido en busca de la remontada. Nicolás Goitea tuvo la más clara en el 90’+6’, con un cabezazo que pasó apenas desviado tras una falta ejecutada por Gómez Mattar.

Independiente resistió como pudo, defendiendo cada pelota aérea y buscando enfriar el trámite. Hubo manos, offsides y más infracciones en un cierre tenso que terminó con reparto de puntos.

Un empate que deja sensaciones mixtas

Para Newell’s, el empate sabe a desahogo por cómo se dio el desarrollo, rescatando un punto cuando la derrota parecía sellada. La insistencia por las bandas y el peso en las pelotas detenidas fueron claves para alcanzar la igualdad.

En Independiente, queda la sensación de oportunidad perdida. El equipo de Avellaneda fue efectivo en la primera mitad y mostró orden defensivo durante buena parte del complemento, pero no logró sostener la ventaja en los minutos finales.

El 1-1 final reflejó un partido parejo, disputado y con alternativas cambiantes. En el Coloso, la Lepra reaccionó a tiempo y el Rojo dejó escapar un triunfo que tenía en sus manos.

Deja un comentario